CULTURA E IDENTIDAD MEXICANOS EN LA ERA GLOBAL
La cultura mexicana es reconocida por su amplitud y originalidad debido a que aún permanecen rasgos de las culturas mesoamericanas, pero a su vez están inmersos pequeños tintes de diversas culturas del mundo, un factor a mencionar vinculado con lo anterior es la situación geográfica de México, ya que de esta manera se lograron recibir culturas de Asia, del oeste de Europa y del suroeste de África.
En la actualidad con el crecimiento de los medios de difusión se están
creando nuevas homogenizaciones culturales y diversidades, lo que ha dado paso
a la necesidad de recrear la identidad por medio de nuevos códigos identitarios
especialmente entre la población más joven. De esta manera es que los avances
de la tecnología de hoy en día llevan a una nueva definición de la cultura qué
se centra en la relación entre las sociedades; la cultura no se conforma por
objetos sino por las formas de relación en las que los propios individuos
eligen libremente asumir o practicar cierto comportamiento cultural. Sin
embargo, la cultura puede ser utilizada para unir, pero también para dividir,
porque por medio de esta se pueden crear barreras ante una creencia, cuando no
se impone como un dogma qué debe seguir el resto de la población, dando como
resultado un conflicto con el que siempre se busca destruir a aquel que piense
diferente.
Retomando el tema de la identidad, hoy en día ha resurgido la cuestión sobre ¿quiénes somos los mexicanos?, a largo del siglo pasado se desarrollaron iniciativas culturales sumamente diversas pero que fueron negociadas para forjar una "pluralidad internalizada" (Arizpe, 2011, p. 72). Después de muchas discusiones acerca de "¿quién es un indio?" a finales de los cuarenta Alfonso Caso respondió: "un indio es el que se siente indio". Apoyándonos de lo que dijo Caso, podemos decir que un mexicano es aquel que se siente mexicano, esto lo podemos lograr en medida de que reconozcamos los acontecimientos importantes de nuestro país, su historia, tradiciones, en general la riqueza tan amplia de nuestra cultura.
LOS CÓDIGOS IDENTITARIOS DE LOS MEXICANOS.
Gracias a estudios y encuestas es que se ha logrado señalar la
existencia de los códigos identitarios de los mexicanos. La tierra es uno de
ellos, desde los paisajes, las playas, las selvas, hasta las milpas tempranas,
las calles empedradas de las mansiones estilo colonial y los edificios modernos
con pinturas murales o esculturas. La historia es otro código importante, está
conformada por las pirámides, las canchas de juego de pelota, las iglesias, los
palacios virreinales, todos aquellos vestigios qué forman parte de la historia
de nuestro país, también hay patrimonio cultural intangible como aquellas
tradiciones que conmemoran acontecimientos importantes como lo son las danzas
de la conquista, el simulacro de la Guerra de Independencia, entre otros. De
igual manera la convivencia forma parte de los códigos identitarios, pues
dentro de esta se encuentran las costumbres y celebraciones, las ferias, las
fiestas de los pueblos, los desfiles, la música que se comparte, las actitudes,
los valores, las creencias, todo aquello que nos representa como
mexicanos.
En las ciudades de México en los últimos años han surgido proyectos para
conservar el patrimonio cultural, algunos por medio de las actividades
económicas qué promuevan la construcción de nuevas infraestructuras y centros
de creación artística, otros buscan difundir el patrimonio cultural intangible,
para que prevalezcan las festividades y las actividades asociativas. Aunque
cabe señalar que, si bien en cada sitio se comparte la diversidad cultural y
social, el lugar en el que se mezclan y se reconoce, es por lo general en los
centros de las ciudades.
Finalmente, México en la cultura actual es un factor muy importante de
la unidad nacional por la lengua, los valores compartidos e identidad, también
es un espacio para el desarrollo de un futuro basado en el consenso y la
negociación, un sector económico en crecimiento, un valor de presencia y
prestigio para la conducción de interacciones económicas, políticas y
culturales con otros países en proceso de la globalización. (Arizpe,
2011, p. 81)

